Cuatro políticos….

Os pido disculpas por no haber actualizado de la manera que hubiese deseado este blog, pero esta semana he tenido mucho trabajo y poco tiempo para vivir y dedicarme a otras cosas. Ahora desde Asturias, donde he venido este fin de semana a descansar y a asistir al cumpleaños de uno de mis mejores amigos de la infancia, retomo con este nuevo artículo Pensando en voz alta.

El tema que quería tratar en este entrada tiene que ver con algo que escucho muchas veces. Seguro que vosotros también: son aquellas personas que utilizan dentro de un argumento las palabras “cuatro políticos”. Por ejemplo, “es una vergüenza que la opinión de cuatro políticos cambie las cosas…”, “cuatro políticos no pueden hacer propuestas que no estén en la calle….”, etcétera.

La idea de esta entrada me viene del programa “Los Toros” de Manuel Molés en la Cadena SER. Me declaro radicalmente antitaurino y defiendo sin matices una ley que sirva de una vez para proteger a los animales en España, y no escucho este programa porque me guste sino porque todas las noches me duermo con la radio encendida -pongan el programa citado, Hablar por Hablar o Milenio 3 en la SER, que poco me interesan pero aún así no apago la radio-.

El caso es que en el último programa, emitido el pasado domingo, en una tertulia en la que repasaban varios temas, uno de ellos lo dedicaron a hablar de la prohibición de las corridas a partir de 2012 en Cataluña. El argumento que centraban los planteamientos de los tertulianos es que cuatro políticos habían decidido por su cuenta dejar sin toros a Cataluña y que en la calle no era un clamor que se aprobara esta medida.

Es una pena que este programa no tenga participación de los oyentes para haberles dicho a todos estos señores que tanto hablaban sin razón que ningún partido político con representación en el Parlament había iniciado la propuesta de cancelar dichos eventos en Cataluña, sino que un grupo de ciudadanos había presentado una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) con 180.000 firmas de personas censadas en esta comunidad autónoma para que no se permitiera ni un segundo más este tipo de actos.

Los políticos no defienden tesis que no estén en la sociedad. Desde las que más nos puedan parecer distantes hasta las más cercanas, en todas ellas hay una mayoría de personas que las respaldan, porque si no esos políticos no tendrían representación ante las instituciones. Por tanto, cuando a más de uno se le llena la boca con frases en las que incluye que los políticos viven ajenos a la realidad que les rodea, yo no comparto esa idea.

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5 responses to this post.

  1. saludos, asturiano en madrid

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  2. Posted by Ana Cristina Hernández on 24/10/2010 at 19:42

    Las 180.000 firmas no fueron espontáneas sino recolectadas por la plataforma antitaurina Prou!

    Yo creo que podemos llegar a un término medio sin terminar con una tradición española de forma tajante.
    Hay que respetar a la gente a la que sí le gustan los toros. ¿Por qué no limarles más los cuernos para que calculen mal las cornadas? Así evitaríamos tener que darles punzadas sanguinarias en sus lomos para mermar sus fuerzas y el torero podría torear con menos riesgos.

    Y, por qué no, seguir el ejemplo de Portugal y no terminar matándolos.

    Porque si eliminamos las corridas, eliminaremos al toro. No habrá dehesas que quieran mantenerlos. Resultan carísimas. Porque los toros en sí no dan ninguna materia útil directa (a diferencia de los cerdos que dan carne o de las vacas que dan leche) y acabarían desapareciendo.

    Un abrazo Diego!!

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    • No dije que fueran espontáneas las firmas, sino que un grupo (numeroso, a mi entender) de ciudadanos de Cataluña habían firmado contra las corridas. Lo que me faltó incluir como bien me señalas es que esas firmas fueron promovidas por Prou!, pero las firmas son de ciudadanos de a pie censadas en la comunidad autónoma.

      No comparto tu opinión acerca del respeto a los que le gustan los toros. No me parece que hacerle sufrir a un animal de esa manera sea un derecho.

      Con esto no me estoy poniendo como algunos defensores de los animales que defienden que los animales se deben morir cuando su ciclo vital finalice. Efectivamente, nosotros necesitamos alimentarnos y los animales son una fuente nutricional muy importante para el ser humano. Ahora, lo que yo cuestiono es la manera de matar a ese animal. Yo quiero que no sufra, porque al igual que nosotros sienten -¿acaso crees que a un toro le encanta el dolor?-.

      El jugar con el concepto de la tradición me parece engañoso. A mí que haya bailes, comidas, reuniones, fiestas…. tradicionales me parece muy bien, pero aquellas que degrababan -los circos romanos- y degradan al ser humano -pena de muerte- no cuentan con mi apoyo. Por eso tampoco defiendo que se haga eso con los animales.

      Un saludo Ana 😉

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  3. interesante comentario, ana cristina.

    os dejo el título de un estupendo documental sobre la matanza(¡terrible) de delfines en japón:
    -the cove- , dirigido por louie psihoyos.

    enhorabuena por abrir blog, querido asturiano en madrid

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