Nuestro modelo de Estado

Ayer estuve siguiendo con atención el debate y posterior aprobación en el Senado del Estatuto de Autonomía de Extremadura. En primer lugar, quiero felicitar a los propios extremeños por el texto y mis deseos de que les sirva durante muchos años.

Hoy quiero discutir con vosotros sobre España desde el punto de vista del modelo de Estado. Vivimos en un país democrático, donde nuestra Constitución legitima una monarquía, una bandera nacional y un himno sin letra. Tenemos 17 comunidades autónomas, 50 provincias, dos ciudades autónomas y más de 8.000 ayuntamientos. En España hay cinco lenguas oficiales.

Yo siempre he sido una persona que ha apoyado que sean los ciudadanos quienes decidan su porvenir. La política me parece el instrumento adecuado para ello. Por eso siempre animo a la gente a que acuda a votar, puesto que las elecciones son la manera que tenemos un conjunto de ciudadanos de decidir nuestro destino. Por eso cuando veo a gente que se quiere independizar de España, a otras que rechazan las lenguas cooficiales o incluso a otros que anhelan una república, yo me pregunto: ¿el actual sistema político es el que desea la mayoría? Yo creo que no. Y creo que la manera de salir de dudas es convocando una especie de referéndum que legitime y finalice de una vez por todas ciertos debates que se mantienen a lo largo del tiempo y no van a ningún sitio.

El senador y presidente del PP extremeño, José Antonio Monago, quiso tener su minuto de gloria con la polémica de los traductores en el Senado diciendo que como iba a hablar en extremeño no iba a requerir ningún presente traducción simultánea. El comentario, que se puede definir de chorrada o poco importante, no deja de ser en mi opinión una falta de respeto por el catalán, el valenciano, el euskera y el gallego. Estas cuatro lenguas son tan españolas como el castellano, pero lo triste es que un partido de índole nacional se dedique a desprestigiar su uso en la cámara que aspira (a ver cuando se hace efectivo) a representar a las autonomías de nuestro país.

Sobre este asunto, os debo decir que apoyo el uso de todas nuestras lenguas. Efectivamente, hay un gasto y hay varios medios de comunicación que se han hecho eco del ‘despilfarro’ que supone que unos cuantos senadores decidan hablar en otra lengua diferente al castellano. Lo primero: ese ‘despilfarro’ no llega al 1% del presupuesto que se destina para la Cámara Alta; lo segundo, los senadores son elegidos por nosotros, y se presentan con un programa electoral por el que apoyan ciertas tesis. Cuando un senador habla no solamente le habla a los que están en los plenos, sino que también a los ciudadanos que están en sus casas y luego ven en los telediarios lo que ha dicho; y, por último, salvo en euskera, no me parece que el catalán, el valenciano y el gallego sean unas lenguas tan complicadas de entender para nuestros senadores. El problema principal que le veo a esto tiene que ver con un tema de identidad. Hay quien sostiene que el español, al ser la lengua común que hablan todos, debe ser la única que se emplee, mientras hay otro sector que cree que este tema hay que verlo desde una óptica más abierta y no dramatizar un asunto que no tiene más importancia que lo que agitan ciertos sectores reacios de nuestra sociedad.

En resumen, para despilfarro lo es el Senado en su conjunto, puesto que a día de hoy no sirve para nada. Es una pena que Zapatero no vaya a cumplir su promesa de reformarlo para convertirlo en una verdadera cámara territorial. Por eso apoyo una consulta popular que nos ayude a solucionar todo lo que desde hace años es motivo de discusión.

Esta propuesta la extiendo para otros enigmas como si la mayoría de los españoles les gusta la bandera y el himno nacional, el mantenimiento de la monarquía, el propio estado autonómico, la existencia de diputaciones, la permanencia de ayuntamientos con muy poca población que tienen que mancomunar servicios para compartir gastos…..

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10 responses to this post.

  1. Hola Diego! Estoy de acuerdo y defiendo el uso de cualquiera de las lenguas de este país. Yo soy gallega y ahora que vivo fuera me he dado cuenta aún más de lo bonito que es conservar las costumbres de una autonomía, su idioma y sus señas de identidad. Me parece una tontería el afán de independencia, la superioridad de algunos y lo de diferenciar a aquellas autonomías que tienen una lengua cooficial propia. No es realmente enriquecedor un país en el que convivan personas con culturas diferentes, fiestas, gastronomía e idiomas distintos? A mí me parece algo digno de conservar y por lo que luchar, la verdad.
    Al fin y al cabo tenemos el castellano para comunicarnos entre todos, pero también está bien conservar el idioma de las demás comunidades,como dices 🙂
    Me ha gustado mucho el post, Un saludo!

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  2. Posted by abelespana on 21/01/2011 at 0:32

    Yo también creo que se deben poder hablar las lenguas que son cooficiales, y que ninguna debe quedar supeditada a otra por el mero hecho de tener más hablantes. Creo que las críticas provienen, en efecto, de un sector reaccionario que, haga lo que haga cualquier gobierno de izquierdas lo van a usar como excusa.

    Ahora bien. Estos días he hablado/leído a bastante gente progresista que está de acuerdo en que es un “derroche”. Y, en general, veo que los ciudadanos estamos un poco cansados de la clase política. Creo que, en efecto, malgastan nuestro dinero en muchos asuntos innecesarios (no en traductores, que ya digo que estoy de acuerdo). Pero sí en coches oficiales, desfiles militares, viajes de Estado, comisiones, sueldos vitalicios a ex presidentes, etc. Por ejemplo, cada diputado ha recibido al inicio de esta legislatura un móvil de última generación (http://xurl.es/bgoo0), y estoy seguro de que muchos de ellos ni siquiera le sacan el 10% del rendimiento que puede dar cualquiera de estos terminales.

    Dicho esto, la verdad es que un referendum para elegir modelo de estado se me antoja complicado. En primer lugar, porque los ciudadanos no conocemos las ‘tripas’ de nuestro sistema, que son bastante complicadas, como para elegir entre varios. En segundo lugar, porque ese cambio llevaría bastante tiempo a medio plazo, no se puede hacer de un día para otro. Y, en tercer lugar, porque no creo que el modelo de estado sea el que esté mal, lo que creo es que es como los ordenadores (permítaseme el símil): cuanto más tiempo tienen se vuelven más lentos, tardan más en arrancar, etc. Pues a nuestro sistema político y judicial les hace falta una optimización.

    Muy interesante el tema, saludos.

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    • ¡Gracias por tu aportación!

      No considero tampoco un derroche algunas cosas que señalas. Por ejemplo, siempre fui defensor de la utilización de internet por parte de los políticos para conectar mejor con los ciudadanos. El contacto físico con ellos suele ser complicado y en algunos casos imposible o muy difícil, pero las nuevas tecnologías permiten (si es que tienen blog o están presentes en redes sociales) interactuar con ellos. Por tanto, si se les da un móvil, una tableta…… lo veo bien, sinceramente.

      Sé, como bien señalas, que el referéndum no sería nada fácil, pero es curioso que después de todo este tiempo tras la muerte de Franco sigamos viendo en una cámara legislativa a un senador criticando el uso de las lenguas autonómicas, cuando debería sentirse el señor Monago orgulloso de vivir en un país rico en el aspecto cultural, y el gallego, el euskera, el catalán y el valenciano son parte de ese patrimonio a proteger y a respetar. Yo creo que todos tenemos sitio para sentirnos cómodos dentro de España, pero no sé si quienes critican el uso de las lenguas cooficiales o los que pitan el himno de España en los momentos previos a un partido de fútbol sienten que todos podemos convivir unos con otros con el respeto por encima de cualquier otra cosa.

      ¡Un saludo!

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  3. Posted by Luis Argüelles on 21/01/2011 at 8:23

    Diego, estoy de acuerdo en casi todo, respecto al referendum, si empiezas preguntando por el modelo del estado, puedes acabar como en Suiza con un referendum semanal. Estoy en contra de la pena de muerte, pero si se vota, con toda seguridad saldría aprobada, lo mismo que con los límites de velocidad…. Si preguntas por eliminar el ejercito, se eliminaría, si preguntas por la emigración, la construcción de mezquitas….listas abiertas….Ley del menor.. etc…Si nuestra clase política no se pone de acuerdo en cambiar el punto del Constitución sobre el derecho de sucesión, de prevalencia del hombre sobre la mujer, porque tendrían que disolver la cámara, imáginate para otros temas.

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    • ¡Hola Luis!

      No planteo preguntar por todo, porque para eso están las elecciones. Los partidos presentan un programa electoral que desarrollan a lo largo de cuatro años y eso es lo que los ciudadanos hemos decidido que se haga. Con lo cual, todos los temas que me dices (ejército, inmigración, ley del menor…) ya van implícitos en nuestro voto.

      La base de mi artículo va a que de una vez por todas se haga una consulta popular en España acerca de la estructura política puesto que los partidos no se mojan en aclarar qué opinan (a nivel nacional dicen unas cosas y a nivel autonómico otras).

      A día de hoy no sé si hay más monárquicos o republicanos en España, o si es necesario mantener el sistema provincial que creó Javier de Burgos en 1833, o si muchas trifulcas localistas en realidad no existen.

      No veo ningún problema en preguntar en Cataluña qué piensan de permanecer en España, al igual que plantear en León si quieren seguir dentro de Castilla y León, o incluso en El Bierzo si desean unirse a Galicia o si el centro de Asturias se puede convertir en un mismo municipio (la llamada Ciudad Astur).

      Yo no tengo muy claro qué piensan los españoles sobre la estructura del Estado, y por eso cuando veo a un senador criticando el uso de lenguas oficiales en su país, ¿estamos todos cómodos o deberíamos resolver por consultas populares de una vez este tema? ¿Ese senador extremeño ve lejano a su cultura que otras personas de su mismo país hablen una lengua diferente a la que habla él? Por cierto, muchos defensores a ultranza del catalán han nacido en Extremadura aunque vivan en Cataluña. ¿No le parece motivo más que suficiente para no tener que mofarse de otros españoles que defienden su derecho a usar una lengua del Estado español?

      Propongo la consulta también porque, como te decía antes, en este aspecto los partidos tienen una posición muy ambigua. Aquí en Madrid no se entiende el estado autonómico (por contacte una anécdota, no conozco a nadie que tenga en su casa una bandera de la comunidad. Es más, no sé dónde podría comprarla si me apuras). En esta posición de los madrileños incluyo a los que se declaran de izquierdas, que no comprenden lo que hacen muchas veces sus compañeros de Cataluña. Pero luego vas a Cataluña y el PP es un defensor de la lengua catalana cuando en el resto del Estado critica su uso… por eso digo que no sé cuál es la opinión de los españoles (representados por los partidos políticos en las instituciones) acerca de la estructura política de nuestro país. Los partidos adoptan una posición ambigua dependiendo de donde estén lanzando el mensaje y los dirigentes nacionales no se mojan para no crispar más las cosas.

      La solución, en mi opinión, está en preguntar a los propios ciudadanos para que elijamos de una vez qué Estado queremos.

      ¡Un abrazo y gracias por tu comentario!

      Responder

  4. Posted by M1Q3 on 22/01/2011 at 18:29

    Buenas:

    Yo soy más cercano a la opinión de abelespana. Aunque estoy de acuerdo con que se puedan usar todas las lenguas cooficiales en el Senado, creo que este no es el momento de realizar ese derroche de dinero, que no me convence la teoría del 1%, no deja de ser un derroche cuando a día de hoy están las cosas como están.

    Por otro lado, creo que los políticos, a lo cuales les importa siempre más la imagen que la realidad, se preocupan mucho más por temas banales como este que por lo que de verdad importa a los españoles (precio de los combustibles, por ejemplo). Pero la clase política española es demasiado pasiva y les importan mucho más encuestas para mantener su asiento.

    Ésto puede llevar a debatir sobre el modelo de Estado, que tampoco crea que ser el momento para realizar este debate (aunque funcionaría como distracción, lo cual no es descabellado que se realice). Opino que el modelo actual no es malo, ya que está equilibrado dentro del malestar de muchos. El problema que podría suceder es que, aunque sea cambiado, siempre tendrá detractores y volverá el debate y así entramos en un bucle infinito.

    Buena parrafada :-). SalU2!

    Responder

    • ¡Hola campeón!

      Creeme que hay más derroches (aunque yo este tema no lo considero como tal) pero no tienen tanta polémica simplemente porque no están mediatizados.

      No estoy de acuerdo contigo con que los políticos se interesen por temas banales y no por lo que le importa de verdad a la sociedad. Usando tu ejemplo, por mucho que quieran preocuparse sobre el precio del petróleo, creeme que poco pueden hacer porque no es una decisión suya el poner un precio u otro.

      Yo no juzgué si el modelo de Estado es bueno o no (que opino que abría que reformarlo), pero a diferencia de lo que dices sí que pienso que se terminaría de una vez con el debate de qué pensamos sobre el mantenimiento de la monarquía o de la independencia de algunas zonas de nuestro país entre otras cuestiones.

      Un abrazo 🙂

      Responder

      • Posted by M1Q3 on 23/01/2011 at 17:26

        Un apunte:

        El gobierno sí puede hacer algo sobre el precio de la gasolina (que no el petróleo, es muy diferente). Las grandes compañías petroleras pactan los precios entre ellas y la Comisión Nacional de Competencia no mueve un dedo. Tampoco se debatió nada ni en el Congreso ni en el Senado.

        SalU2!

        Responder

        • Un apunte a tu apunte xD:

          Efectivamente que el Gobierno fija el precio de la gasolina, pero lo hace acorde al precio del petróleo. Lo único que se me ocurre que se puede aplicar para llevar a cabo tu propuesta es que mediante los impuestos de todos se pague una cantidad de dinero para que el usuario de las gasolineras pague menos por el combustible. Date cuenta que el dinero tiene que salir de algún sitio, con lo cual al final acabarás pagando. Por eso digo que los políticos no son los culpables del precio del petróleo.

          ¡Un abrazo!

          Responder

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