Lo llaman periodismo y no lo es

El diario El Mundo publicó el pasado sábado, dentro de La Otra Crónica, un reportaje firmado por Marta Pescador sobre el físico de la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad. Durante su estancia en Baleares, varios periódicos de la derecha la acusaron de disfrutar sus vacaciones (con sus padres) en una residencia del ministerio que está destinada en exclusiva a funcionarios (del departamento que dirige). Lo que pasa es que esos textos estaban acompañados por numerosas fotos de la ministra por Lazareto, y en su gran mayoría Leire Pajín salía en bikini por la playa. Dichas instantáneas le sirvieron al periódico de Pedro Jota Ramírez para preguntarse si a la ministra del Gobierno encargada (entre otras cosas) de cuidar de nuestros cuerpos es una de las que cumple el prototipo de belleza-salud que tenemos instaurado hoy en día.

No han cesado las críticas contra este reportaje, sobre todo por su calado claramente machista y fuera de lugar. Lamentablemente, Leire Pajín no es la primera vez que tiene que sufrir comentarios sobre su aspecto físico. Ella ha dicho hoy en una entrevista que “no van a conseguir que me meta en una urna de cristal”, cosa que me alegra porque no se tiene que sentir menospreciada ni humillada por su físico (ni tampoco por su forma de ser, que es una excelente persona).

No obstante, y aprovechando la ocasión que nos brinda este tema, sí que me gustaría comentar algunas cosas. La primera es que no me parece casual que la que firma el reportaje sea una mujer. El machismo a mi manera de ver está mucho más impregnado entre las mujeres que entre los hombres. Si en algo estoy totalmente de acuerdo con lo que comentó Rubalcaba el sábado es que la educación engloba todo, y entre otras cosas está el enseñar a los menores (a las siguientes generaciones) que no hay unas tareas que sean para hombres y otras para mujeres, ni juegos para chicos y para chicas, porque ambos sexos pueden pueden compartir gustos y tareas sin ningún problema. ¿Puede que este artículo se le hubiera ocurrido a un hombre? Pues puede que sí, pero… en fin, no me parece que diga ninguna barbaridad si os comento que ese artículo está más destinado a las lectoras que a los lectores de El Mundo. Desde mi punto de vista las mujeres son las que dan una importancia extrema a la apariencia (se puede comprobar en la misma calle que la gente por lo general se arregla (y mucho), y entre hombres y mujeres suelen ser ellas quienes nos ganan por muy bien que vayamos nosotros). Recuerdo una vez que mientras tendía la ropa, unas vecinas (que no conozco) estaban hablando, y por lo que escuchaba del sonido del televisor estaban viendo Corazón Corazón. De repente debió salir Rihanna… y en vez de ponerse las chicas a hablar de sus canciones, una le dijo a la otra: “¡Dios, cada día la maquillan peor!”. Me asombró el comentario, debo decirlo… pero es que es la vida misma. Todo al final es imagen y apariencia por encima de cualquier otra cosa… Con lo cual, es casi imposible (por desgracia) que las mujeres puedan pasar desapercibidas por su físico. De todo esto ya hablé en una entrada anterior sobre la proliferación de chicas guapas en la televisión.

Quizás eso se nota más en otros personajes públicos que sí viven de su físico. Antes contaba el caso de Rihanna, pero pongamos por ejemplo a otras dos cantantes como Shakira o Beyoncé. Me imagino que habrá quien le guste más y menos, pero en principio ambas están muy bien catalogadas por su voz y sus canciones. Sin embargo, ambas utilizan su cuerpo para explotarlo al máximo, y no solamente para aguantar esas giras interminables que tendrán que sufrir, sino que incorporan una vestimenta y unos bailes que yo creo que rozan el machismo. No seré yo quien se escandalice por verlas bailar de esa manera o por vestirse de una manera u otra. No, no es eso lo que quiero decir. Es más, me alegra que la mujer haya podido por fin liberarse del poder del hombre y hacer lo que realmente le apetece. A lo que voy es que ellas como mujeres no sé si hacen lo que hacen en sus videoclips y en sus conciertos porque ellas quieren hacerlo o si son las empresas que les pagan sus giras las que le obligan a hacer ciertas cosas subiditas de tono para llenar los aforos. ¿Por qué digo esto? Porque por supuesto que tienen derecho a hacer lo que les dé la gana… pero claro, volvemos al mismo debate de siempre. ¿Se pondría un hombre cantante a salir medio desnudo en un videoclip o en un concierto? Pienso que no. ¿Por qué? Porque los hombres no tenemos que pasar por las mismas cosas que las mujeres… ¿La culpa la tenemos los hombres? Pues pienso que toda la culpa no, porque gran parte de los que asisten a esos conciertos y compran la música de este tipo de cantantes son mujeres.

Otro ejemplo. Durante mis pasadas vacaciones en Alicante, la canción que más sonaba por allí era Give me everything tonigth (dame todo esta noche). Me gusta mucho porque tiene un ritmo y una letra que sonaba muy bien… pero el vídeo no sé si decir que deja mucho que desear. Juzgad por vosotros mismos si los dos hombres que aparecen están al mismo nivel que las mujeres. A mi modo de ver, no (ellos son como los tíos buenos de turno y ellas las que ¿provocan, calientan? el ambiente).

¿Se tiene que prohíbir este tipo de cosas? Pues por supuesto que no. Es como cuando se intenta hacer una serie de televisión sobre médicos. Si al guionista se le ocurre meter a un personaje que es un sinvergüenza, ¿cuánto tiempo tardarán los Colegios de Médicos en quejarse que eso no es así? Pues hombre, una serie de televisión es eso y la realidad en un hospital otra. Pues lo mismo con los vídeos musicales. Pero ojo… todo lo que nos rodea nos carcome, sobre todo la publicidad (y los famosos suelen ser el gremio más útil para fomentar el consumo de lo que se anuncia). No hay más que darse una vuelta por cualquier museo y ver que hace años lo bonito era estar gordo y blanco… y ahora es estar flaco y moreno (así salen todos los modelos en los anuncios, mostrando sus piercings, tatuajes… ¿si no vas así no puedes entrar dentro de lo bello porque lo quiera la publicidad?).

En fin, si queréis hablamos todo lo que queráis en los comentarios, que siempre serán bienvenidos. He aprovechado el tema del bochornoso artículo a Leire Pajín para hablar de la importancia que le damos hoy al cuerpo, sobre todo al femenino (¿sacará El Mundo a un político hombre en bañador? Me da que no porque no va a tener la misma relevancia por el simple hecho de ser un hombre), ya que nos guste o no la imagen importa y negarlo sería de cínicos. Y cambiar todo esto llevará muchos años de educación para todos, sobre todo y a mi modo de ver a las mujeres más que a hombres (que por supuesto hay de todo en esta vida y claro que hay mucho hombre machista…).

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One response to this post.

  1. Posted by macu on 12/07/2011 at 21:26

    Es evidente que son mucho mas crueles las críticas a las ministras. Pero, en la vida normal también nos pasa con mas frecuencia a las mujeres trabajadoras. Se trata mucho peor, en general, por parte del público a una mujer que a un hombre y creo que serán pocas las mujeres que ante, por elemplo, el hecho de reclamar ante cualquier entidad tanto pública como privada hayan sido ignoradas y cuando han ido sus maridos la resolución de los mismos ha sido más rápida y mejor atendida.
    El artículo, estupendo.

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