Por una verdadera racionalización de los horarios

Hoy se ha dado a conocer un informe de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios acerca de las características de la jornada laboral en España, Alemania, Bélgica, Francia, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Reino Unido y Suecia, en concreto dentro de los sectores de banca, servicios, oficinas, administración, comercio e industria. Lo más capital a señalar es que los españoles salimos del trabajo dos horas más tarde que gran parte de los europeos, lo que nos imposibilita nuestra conciliación laboral y familiar.

En la mayoría de los países estudiados, los trabajadores suelen concluir su jornada laboral entre las 17.00 horas y las 18.00 horas, mientras que en España finaliza en torno a las 19.00 horas e incluso más tarde. En cuanto al tiempo dedicado a la comida, en Europa oscila entre los 30 y los 60 minutos, en tanto que los españoles gastamos entre una hora y media y hasta dos horas en varios casos analizados.

Todos estos datos creo que reflejan de manera muy concisa la realidad (en términos generales). Yo soy el primero que madrugo un montón para acostarme relativamente tarde (en consecuencia, si no se descansa, se rinde peor al día siguiente al acumular cansancio y sueño). Es verdad que no invierto tanto tiempo en comer como dice la encuesta (porque soy muy rápido para eso), pero si es verdad que al igual que la mayoría de los españoles suelo ponerme con el almuerzo a partir de las 14.00 horas (y a veces también más tarde de esa hora). Desde no hace mucho sí que desayuno algo mejor de lo que lo hacía en Asturias en mi etapa en el colegio y en instituto (porque, recordemos, las comidas influyen en nuestro rendimiento, y lo aconsejable es que hay que desayunar bien y no meterse un atracón en la comida [si no lo hacemos así, es comprensible que nos apetezca echar una siesta después del almuerzo]).

El problema está en que yo creo que estos cambios a realizar serían de muy difícil implantación en España. En primer lugar, ¿qué empresario va a consentir que un trabajador se marche antes que él de la oficina? O, mejor dicho, ¿qué empresario va a consentir que cuando un trabajador no tenga tarea pendiente se pueda tomar ese tiempo (libre) para realizar otra cosa? Por ejemplo, los que tienen hijos, tendrían la posibilidad de atenderlos, y los que no, podrían ir a clase de idiomas (y así promover entre los empleados la necesidad de no parar de formarse). He puesto este ejemplo pero seguro que tenéis en mente otros tantos.

Yo pienso que un pacto implícito entre todos lo haría posible. Vuelvo a reiterar que no es más productivo quien más horas trabaja. En España urge arreglar y paliar el “lo dejo para mañana“. Con lo sabio que es nuestro refranero (“no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”) y el poco caso que le hacemos…

En resumen: creo necesario cambiar los hábitos, sobre todo en lo que se refiere a los horarios. Comprendo que estamos en una zona geográfica que se presta a unas cosas que no son posibles en otras partes (locales abiertos hasta más tarde y mucha vida nocturna…) pero si lo pensamos bien creo que acabaremos todos llegando al convencimiento de que no se nos puede acusar de trabajar poco, sino de producir menos que quienes trabajan mucho menos que nosotros (en horas).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: