Tres años después

Hoy es 20 de noviembre. Tirando de hemeroteca nos encontramos con que hace 39 años falleció Franco, pero yendo un poco más cerca al momento actual, lo que me importa hablar con vosotros en esta entrada es sobre los tres años que se cumplen hoy de la victoria de Rajoy (a la tercera vez que se presentó) en las últimas elecciones generales.

Sigo manteniendo que Rajoy no ganó las elecciones por méritos propios, sino por los errores que cometimos los socialistas. Nuestros votantes no confiaron más en nuestro proyecto y parte de ese raudal de votos (alrededor de cuatro millones) es lo que Podemos está aglutinando a su favor en estos últimos meses. Al margen de mi militancia socialista, me encantaría que esta entrada reflejara mi alegría por la que mi país se ha podido recuperar, pero lamentablemente ese crecimiento que vende el PP no es aún suficiente para nadie (salvo para los que más tienen).

El principal problema para los españoles, según el CIS, es el paro… y viendo cómo pintan las cosas, me da que lo seguirá siendo por mucho tiempo. Rajoy intenta silenciar críticas con el único argumento que puede utilizar: desde 2008 hasta 2013 no hubo tregua y el desempleo no paraba de subir. Ahora la tendencia está cambiando. Eso no es mentira, pero pese al descenso del desempleo en 508.100 personas, también hay que contar que sólo se han creado 368.800 empleos en España, por lo que quiere decir que la emigración se ha convertido en una necesidad urgente para muchísimos trabajadores españoles. Por cierto, algo que se nos olvida siempre decir: es terrible estar sin trabajo, pero creo que es todavía peor tener un empleo, trabajar muchas horas y cobrar una miseria (que no te permita vivir independientemente). Ese es el empleo que se está creando y manteniendo… Resumiendo: la tasa de paro en diciembre de 2011 era del 22,56% y había 5.287.300 parados. Casi tres años después dicha tasa está en el 23,67% y hay 140.000 parados más (así que, bajo mi punto de vista, no hay motivo alguno para echar cohetes ni para alegrarse por nada).

Con dicho problema, no hemos parado de hablar del incremento de la pobreza, y en verano nos alarmamos ante los avisos desde ciertas asociaciones del ámbito escolar para que las comunidades autónomas no cerraran los comedores, ya que para muchos menores su única y/o principal comida del día es la que le daban en la escuela.

La política de recortes no ha servido en absoluto para frenar la deuda pública, con lo cual las previsiones económicas de Montoro y de De Guindos se puede decir que han sido un desastre. Encima, el PP hace tres años se presentó como el único garante para el control del déficit… y se ha visto que no. Eso sí, un tema que capitalizaba hace tres años las noticias era la prima de riesgo (el sobreprecio que exigen los inversores por compra bonos españoles frente al alemán). Las cosas como son: ha bajado de forma notable, sobre todo desde el verano de 2012, cuando superó los 600 puntos básicos. Ahora está en el entorno de los 130 puntos básicos.

Podría seguir hablando de más datos (exportaciones, PIB, morosidad…) pero prefiero poner de ejemplo el caso de mi familia. Hace tres años los cuatro miembros vivíamos en España (aunque a decir la verdad, mi hermana vivía en Alemania porque estaba haciendo un Erasmus, pero no era por motivos laborales y por eso no lo incluyo como emigrante). Hoy, mi madre vive en Oviedo, mi hermana en Lisboa, mi padre en Bedford (Reino Unido) y yo en Bruselas. Esto es lo que ocurre en nuestro país: los jóvenes que hemos hecho caso a quienes nos dijeron que estudiáramos con el fin de conseguir nuestras metas… pero hoy vemos que tenemos tres caminos: no hacer nada y quedarnos en casa con nuestros padres; trabajar por una cantidad mísera por muchas horas y sin posibilidad alguna de emanciparse; recurrir a becas más o menos pagadas con las que seguir formándonos (mi hermana y yo somos becarios en la actualidad); los mayores de 45 años que se han ido a la calle han visto las dificultades del mercado laboral español para incorporarse a un nuevo puesto de trabajo. Mi padre, cuando se quedó en paro, decidió retomar los estudios de enfermería. Cuando terminó, nuestro país no le dio la oportunidad de desarrollar su función e Inglaterra (que no había invertido un duro en él) es quien aprovecha ahora su talento y profesionalidad; mi madre es la única que ha podido quedarse en España. Para lo bueno o lo malo, el puesto de un funcionario le permite la seguridad de que tendrá su puesto de trabajo garantizado a menos que lo cambien (de hecho una de las cosas que podría introducir el TTIP [el Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y EEUU] es el despido de funcionarios). Nos podemos tomar a broma la situación de mi familia y nuestras multillamadas por Skype pero para mí no lo es, porque para nosotros cuatro, como cualquier otra familia, lo que nos gustaría es vivir más juntos, o al menos tener una alternativa viable para que pudiéramos vivir más cerca, pero la realidad nos dice que no debemos volver a España y seguir en el extranjero durante un tiempo bastante largo.

Así que mi balance de estos tres años no puede ser más negativo, y mi pronóstico para futuras fechas, igual. No confío en el PP y deseo que esta legislatura se acabe cuanto antes. Ojalá el PSOE vuelva a la senda del triunfo, porque creo que es lo que necesita nuestro país. Ya solamente falta aguantar un año más. Ojalá la gente piense bien su voto, porque nos jugamos más que nunca…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: