Archive for the ‘Deportes’ Category

¡Feliz año 2016!

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Siguiendo la tradición, la última entrada anual la dedico a realizar una valoración de cómo he visto el año que termina y siempre aprovecho para agradecer a tod@s mis seguidoras/es su fidelidad, sus consejos y su interés por mi actividad y mis reflexiones. Os deseo a tod@s un 2016 lleno de éxitos y de buenas noticias, y os pido disculpas por haber dejado sin actualizar este blog, pero la falta de tiempo (y de inspiración en muchos casos) desde el verano ha provocado que escribiera solamente en Asturias 24.

Repasando el texto que escribí hoy hace un año vaticinaba un futuro personal negro. La expectativa que tenía de trabajar después de terminar mi beca en el Parlamento Europeo era muy escasa. Pero lo que es la vida, que a veces te sorprende: tres días antes de regresar a Oviedo, el hoy Alcalde de Oviedo me escribió para consultarme si quería formar parte de su lista electoral al Ayuntamiento. Le respondí con un ‘sí’, porque para mí era un orgullo formar parte de ese conjunto de compañer@s que íbamos a intentar arrebatar al PP el Gobierno Municipal. Y bueno, ya sabéis todo lo que vino después. Cuando nadie lo esperaba (ni yo mismo) dimos fin a 24 años de ‘régimen’ del PP en la capital de Asturias. Sin duda alguna, jamás se me olvidará en mi vida aquel 13 de junio de 2015. Histórico, emocionante, tenso, difícil, bello y alucinante. Todo lo bueno y lo malo se juntó aquella jornada lluviosa en la que al final salió el sol.

El 2015 empezó con un lema: ‘el año del cambio’. Fue lo que nos vendió Podemos que iba a ocurrir, apoyado por la victoria en Grecia de Alexis Tsipras, que pasó de ser un héroe a convertirse en un villano cuando terminó por bajarse los pantalones ante la troika. La amenaza yihadista que atacó dos veces a París y la crisis de los refugiados sirios fueron dos casos que nos preocuparon a todos los europeos y que, lamentablemente, la ineficacia de los estados miembros dejaron patente su nula capacidad para llegar a acuerdos y solucionar los problemas. No obstante, y aunque en España se dio mucho eco a ambos casos, nuestro foco mediático se centró en las elecciones celebradas este año. Se empezó por Andalucía, se continuó con las locales y autonómicas, siguieron con las catalanas y terminaron con las generales. No terminarán ‘las fiestas de la democracia’ en 2016. Euskadi y Galicia tendrán que hacerlas este año, y a saber si se deberán repetir las catalanas y las generales.

Los representantes públicos debemos tener en cuenta una cosa: la gente necesita de la política más que nunca para solucionar sus problemas. La creación de empleo, la recuperación económica, una economía más social y un plan que garantice la posibilidad a los jóvenes de emanciparse, además de mantener y reforzar el Estado del Bienestar, solamente se consigue a través de las instituciones. Garantizar e impulsar estas iniciativas debe ser prioridad para tod@s, en especial para los partidos de izquierdas. El bloqueo institucional es una mala noticia para quienes exigen con razón que l@s polític@s actuemos y pongamos todo de nuestra parte para arreglar las cosas. La responsabilidad y la altura de miras no pueden quedar al margen.

Este año cumplí 15 años como militante de Juventudes Socialistas de Oviedo. Llevo media vida comprometido con el socialismo y con la izquierda, con el modelo político que creo más justo y necesario para nuestra ciudad, región y país. Por primera vez he tenido el honor de formar parte de una lista electoral, y tras el resultado se confirmó que formaría parte de la corporación carbayona. Gracias a Wenceslao López y a tod@s l@s compañer@s que me apoyasteis y me elegisteis para representaros en el Ayuntamiento (al igual que a l@s votantes del PSOE que confiaron en nosotr@s). Mi único deseo es cumplir con el papel que creo que un concejal debe llevar a cabo: diálogo con l@s vecin@s, mucho trabajo por la ciudad y apoyo a todas las buenas iniciativas que se puedan implantar en Oviedo. Tod@s sabéis donde estoy cuando queráis venir a verme.

Y lo que os decía antes: nunca se me olvidará el 13 de junio, el día de la investidura. Sobre todo porque para lo que trabajé y soñé se cumplió. Ni más ni menos quería que un socialista volviera a dirigir el Ayuntamiento. Lo conseguí con otr@s tant@s compañer@s que luchamos hasta el último minuto por ello. La enseñanza que me da la vida, a las puertas de cumplir los 30 años, es que hay que aguantar por lo que uno cree hasta el final. Quien resiste gana… y ganamos. Aquel día ganamos. Y bueno, desde ese día estoy como concejal del Grupo Municipal Socialista (sin atribuciones en el Gobierno Local). Ser protagonista en primera persona de lo que se decide, ser miembro de la izquierda carbayona que puede transformar la ciudad, me llena de orgullo y satisfacción (como diría aquél). Es algo que nunca busqué y llegó, sin saber yo muy bien por qué, pero decidí aceptar la oportunidad y el ser testigo directo de esta vivencia es para mí un honor.

Resumiría así mi año. Creo que ha sido muy bueno. Yo al menos estoy muy feliz. Pero no me quiero olvidar de que vivo en una situación atípica. Ni la gente que tiene mi edad puede decir lo mismo ni mucho menos se ha acabado esta crisis tan larga y dañina. Es por ello que no me conformo con lo que hay. Vine y estoy en política para cambiar las cosas, para poner mi granito de arena por una sociedad mejor y espero ser útil para el pueblo de Oviedo. Ya con eso me doy con un canto en los dientes.

¡Feliz 2016! Que se cumplan todos vuestros deseos… 😉

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¿Polític@s no?

Esta mañana he estado en las oficinas del Real Oviedo para adquirir acciones (desde hace unos días se abrió el plazo de la ampliación de capital para los que ya habíamos invertido dinero en noviembre de 2012). Estuve con Wenceslao López, candidato del PSOE al Ayuntamiento, con Alfredo Carreño, portavoz del Grupo Municipal Socialista y con Manuel Ángel Rodríguez, concejal del partido encargado del área de deportes. Nuestra intención fue sellar nuestro compromiso y apoyo con la entidad en este proceso y animar a l@s seguidoras/es azules a que hagan lo mismo. A su vez, celebramos que pasen por allí el resto de las fuerzas políticas de la ciudad, puesto que el equipo es de tod@s y debemos estar unidos en su defensa y protección.

El motivo por el que escribo este artículo es que en Twitter hay algun@s tuiter@s que consideran que hemos hecho propaganda electoral. Creo que bastaría decir que los cuatro hemos asistido a este primer plazo porque ya éramos accionistas, con lo cual la teoría de que fuimos a hacernos solo la foto creo que cae sobre su propio peso. En cualquier caso, hay tuiter@s que consideran que sobraba nuestra instantánea. Yo, al contrario de lo que dicen, creo que es positivo que tod@s l@s partidos políticos que hagan acto de presencia por allí se fotografíen sin ningún problema. Otra cosa es lo que ocurrió el pasado viernes durante la presentación de la candidatura del señor Caunedo (dijo que si no gobierna el PP a partir de mayo el equipo se debilitará). Ese intento de apropiarse del club sí que lo considero electoralista (y encima viniendo de él), pero el ir a comprar acciones a las oficinas y sacarse una foto, no.

Estas cosas tienen su parte buena y su parte mala. Much@s tuiter@s me han puesto en tela de juicio el papel del PSOE en estos años… pero ahora resulta que aportamos económicamente nuestro granito de arena, manifestamos nuestro apoyo al equipo y lo hacemos público a tod@s para que se vea nuestra actitud (durante un momento en el que se necesita la implicación de l@s accionistas)… y resulta que hacemos propaganda. A mí “utilizar al equipo” me parece que es usar a los jugadores para un vídeo electoral (como ocurrió el pasado viernes en el acto que os citaba anteriormente de Caunedo), pero ir a comprar acciones, hacerse una foto y no hacer declaraciones de ningún tipo (la rueda de prensa que tiene prevista para hoy Wenceslao López es esta tarde y es para hablar de nuestro programa electoral) sinceramente no lo veo equiparable.

Para quienes me puedan tachar a mí además de usar al Real Oviedo quiero enseñarle todas estas cosas:

Todas estas cosas las hice antes de integrar una lista electoral. Si no me hice ninguna foto hace tres años fue porque no vivía en Oviedo, sino en Alemania (limpiaba habitaciones en un hotel de Múnich). Ello no me impidió mandarle por transferencia bancaria a un amigo el dinero para que compraba las acciones por mí, pero de haber estado aquí me hubiera hecho una foto. Esto lo digo porque parece que cuando uno se convierte o se va a convertir en político tiene que cambiar ciertos comportamientos. Yo quiero seguir siendo el mismo ciudadano que he sido siempre, sin más privilegios pero sin menos derechos que nadie. ¿Por qué ahora no me puedo hacer una foto en el photocall que ha puesto el Real Oviedo? ¿El ir en una lista electoral me priva de poder volver al Carlos Tartiere a ver los partidos como un aficionado más? En fin, yo creo que se mezclan cosas sin sentido.

Para finalizar, pido a tod@s mis seguidoras/es que piensen que el Real Oviedo es un motor económico de nuestra ciudad. Si sube será positivo para toda la ciudad. Pido a todas las formaciones políticas, a tod@s aquell@s asturian@s que crean en el proyecto, a empresari@s y a famos@s influyentes que vayan y compren acciones (y, por supuesto, que se hagan las fotos que quieran), porque el equipo es de tod@s, nos dediquemos a lo que nos dediquemos y seamos de donde seamos… 😉

La violencia en el fútbol

Ayer por la noche estuve por primera vez en Heysel (ahora rebautizado como ‘Stade Roi Bauduin’) con motivo de una fiesta organizada por un grupo de asturianos residentes en Bruselas (en el salón multiusos del estadio). En ese mismo lugar, un año antes de que yo naciera, se dejaron la vida 39 personas. Y hoy en Madrid, alrededor de las nueve de la mañana y a un kilómetro del Vicente Calderón, cerca de 200 ultras del Atlético y del Deportivo se citaron por WhatsApp para pegarse (todo hombres, supuestamente pertenecientes al gremio de animales racionales, pero falta por confirmar si razonaron bien o no el quedar para eso, porque lo de animales está confirmado…). El resultado: Francisco Javier Romero Taboada, natural de A Coruña con 43 años, ha fallecido (a consecuencia de los golpes y a que le tiraron al río Manzanares), 10 personas han resultado heridas y hay más de veinte detenciones y 90 identificados.

Se produce un hecho así y son inevitables los mismos comentarios de siempre: esto se pudo evitar, los ultras no deben tener acceso a los estadios y el partido debió suspenderse. Pero nada de esto sucedió ni sucederá: ambos clubes echaron balones fuera al asunto, el partido se disputó y estoy convencido de que ningún equipo de nuestro país aplicará alguna acción para expulsar a los violentos de los estadios. Así que, ¿podrá volver a ocurrir algo igual? Por supuesto…

Por Twitter he leído de todo, pero hay algo que me gustaría aclarar porque no estoy para nada de acuerdo. Hay quien involucra estos incidentes a los clubes que permiten en sus equipos peñas ultras relacionadas con una ideología política. Obviamente entre extremistas de derechas y de izquierdas siempre habrá un desencuentro (y lo más seguro es que sea muy violento cuando se tienen cara a cara), pero creo que no se está acertando en el diagnóstico cuando se señala a la política como el problema por el que existen estos grupos. La política, como todo en la vida, tiene sus partes buenas y sus partes malas (pero afortunadamente creo que tiene muchas más buenas). Son la única herramienta que tenemos los ciudadanos para pactar, para convivir, para crear leyes, para impulsar nuestro entorno… y por suerte en España hemos conseguido que los extremos no tengan su hueco en las instituciones, con lo cual me duele leer a gente que opina que todo el problema de hoy ha sido política (en los parlamentos hay representación de diferentes partidos políticos y rara vez se ha llegado a las manos, con lo cual es falso este argumento). No ha sido la política, y justificar los incidentes en Madrid así, bajo mi punto de vista, alaban las tesis de Enrique Cerezo y de Constantino Fernández de que esto fue fuera del estadio y el fútbol no tiene nada que ver. A los hechos me remito: cualquier club no está exento de tener gente que le importa más agredir a un aficionado contrario que ir a ver a su equipo (que debería ser lo normal) independientemente de que diga que pertenece a una ideología política o no.

Por último, me gustaría deciros que solamente estuve una vez en el Vicente Calderón. Un amigo que me visitó en Madrid me invitó al Atlético – Getafe (29-05-2005). Aquel era el último partido de la Liga y los locales habían hecho una temporada de pena. Ese partido acabó en empate de milagro, puesto que el Atlético no pudo jugar peor. Pero lo más bochornoso para mí de aquel día no fueron los jugadores, sino una mujer que tenía dos filas por detrás de mí con un bebé de meses en sus brazos. Aquella señora lo más suave que sacó por su boca fue ‘esta camiseta no la merecéis’. Lo demás: ‘mercenarios’, ‘hijos de puta’, ‘iros a cagar’… Me pregunto qué será de ese pobre bebé que hoy ya tendrá al menos nueve años. Nadie habla de la violencia verbal que rodea el fútbol. Se acepta sin problema alguno que uno se desahogue como quiera en un estadio. Da igual el nivel con el que se denigre a los jugadores y al equipo técnico y arbitral. Lo he visto multitud de veces en el estadio que más he pisado en mi vida (el Carlos Tartiere, el de mi equipo, el Real Oviedo) y a veces me siento incómodo al tener a mi alrededor a gente que parece que vive en la época de los romanos cuando los leones se comían a un condenado. Si vamos a un estadio es a ver fútbol, y el lenguaje verbal también crea violencia. No hace falta estar como en el tenis sin hacer ruido, se puede animar al equipo hasta el final del partido, se puede gritar cánticos contra el rival como sana piquilla… pero no veo normal sacar la furia que llevas dentro en un estadio de fútbol, y más si de tus palabras sacas un odio peligroso (como creo que son muchos casos).

Hay cosas difíciles de cambiar. Estoy convencido de que esto no va a tener solución a corto plazo, y me parece una vergüenza que sea así… 😦

PD: Una foto preciosa. De las que hace que el fútbol tenga su mejor cara… 🙂

No pudo ser…

Madrid tampoco organizará los Juegos Olímpicos en el año 2020 y no creo que se entendiera muy bien por parte de la ciudadanía que la ciudad volviera a intentarlo por cuarto año consecutivo. Quizás el proyecto con más opciones de haber ganado fue el que se presentó para 2016, ya que se mejoró lo que había cojeado en 2012, pero en esta ocasión puede que la situación que vive el país haya condicionado que Madrid no haya sido rival para la vencedora (Tokio).

Es de celebrar que la capital de España ha llegado en las tres ocasiones a la final. No es ni mucho menos fácil y ello debería callar las voces que muchos que han criticado los gastos que han supuesto las tres candidaturas. No siempre se gana y es digno arriesgar. No salió lo deseable pero me parece incompatible que algunos pidan que se hagan cosas para después censurarlas… Los Juegos Olímpicos no son solamente deporte, sino también una excelente promoción para el país y un generador de puestos de trabajo que tanto nos hace falta ahora.

De lo único que me alegra la decisión del COI es que el pasado sábado Ana Botella e Ignacio González han puesto fin a su carrera política. Hay que sacar a quienes no valen y se aprovechan de los cargos públicos que ostentan para beneficiarse. No sé si el PP tendrá la decisión fijada pero lo que deseo es que de una vez por todas los madrileños se den cuenta de que se merecen algo mejor. Ojalá voten con más cabeza en las próximas municipales y autonómicas…

PD: Por cierto, aunque solamente sea Ana Botella la alcaldesa de Madrid, y aún estando de acuerdo de que al menos debería saber hablar correctamente en inglés, sigo apoyando mi tesis de que los políticos son el fiel reflejo de la sociedad a la que representan… y sí, en España, nos guste o no, no sabemos hablar idiomas, y cuando nos echamos a hablar, lo hacemos con el mismo estilo que Ana Botella. Quien no quiera reconocerlo allá él/ella, pero así es…

Responsabilidad

Me ha gustado mucho leer de Pedro Zuazua (que es el director de comunicación del diario El País y consejero del Real Oviedo) que no se ve desde dentro las cosas igual que desde fuera. Hoy quiero discutir con vosotros un tema de gran importancia: la responsabilidad. Resulta que hay un grupo de aficionados que han protestado por el precio de las entradas para domingo en el Carlos Tartiere, y Zuazua, en un intento de explicar la decisión que se tomó, reconoce que antes de entrar en el consejo de administración del club “pensaba que si pones la entrada más barata va más gente y todo se compensa“, pero acto seguido reconoce que no estaba en lo cierto. Y sin duda lo que más me ha gustado de sus palabras es que, en un gran acto de responsabilidad, ha apoyado la debatida decisión del consejo porque “sería muy fácil no pensar y dejarlo todo gratis y que el siguiente [consejo de administración, que tomará posesión el 3 de julio] se arregle”.

Lo primero de todo, para ocupar un cargo de responsabilidad hay que ser responsable. Yo creo que va de serie en las personas, es decir, no es algo que se aprenda, sino que forma parte del carácter de cada uno, y por muchos estudios, másteres y demás que tenga uno no es (en mi opinión) condición suficiente para saber pilotar un puesto. A lo largo de mi experiencia laboral me he cruzado con gente que creo que no ha dado la suficiente talla como para dirigir un equipo. No es tarea fácil ni mucho menos, puesto que coordinar a personas distintas requiere paciencia, comprensión y espíritu de equipo. Lamentablemente, he vivido situaciones en las que no se dan dado ninguno de esos tres criterios, y sí, las cosas han terminado saliendo, pero desde mi percepción de manera muy chapucera, sin organización y sin ganas por hacerlo bien en muchos casos. Así lo único que se alimenta es la irresponsabilidad, algo que no beneficiará a nadie.

Lo que menos me gusta es la falta de análisis por los críticos. Por supuesto que uno no tiene por qué tener la razón siempre, pero hay decisiones difíciles que son a la postre las más inteligentes. Yo seguro que soy el primero en carecer de la información suficiente como para dar mi valoración acerca de una medida que no me gusta, pero procuro no obstante informarme lo mejor que puedo antes de abrir la boca. Es así que yo, desde mi casa en Múnich, también pienso: Si se ponen las entradas a cinco euros y se llena el Carlos Tartiere, ¿no se recauda más que con los precios aprobados (que seguro que no van a llenar el estadio)? Hay cosas que no se toman a la ligera y el dinero (para lo bueno y para lo malo) es una de ellas: nadie quiere perder un duro, y para eso tiene que hacerse las cuentas correspondientes. Por eso confío en que los precios de las entradas sean, tal y como asegura Zuazua, la mejor vía para cuadrar el presupuesto del club de esta temporada.

He puesto este ejemplo pero podría poner muchos más. Es de agradecer que haya gente que tenga el valor de defender decisiones impopulares y más cuando buscan un beneficio correcto y no un lucro inmoral. Si fuéramos todos más responsables (cada uno en nuestra faceta), otro gallo cantaría…

Que nadie entierre este sentimiento…

No soy muy futbolero que se diga, pero al ser un asunto que está en la boca de mucha gente, inevitablemente uno termina por interesarse (aunque sea lo mínimo). Quizás nunca me convenció que el fútbol profesional sea solamente un negocio (más que un deporte en sí). Por ejemplo, me parece terrorífico que Cristiano Ronando le haya costado al Real Madrid 92 millones de euros, y aún más que lejos de ser un pufo sea toda una inversión tanto para el jugador como para el conjunto blanco (venta de camisetas, patrocinios…). Yo ese nivel en el que se sitúan determinados equipos europeos, donde la pasta es lo que permite conseguir determinados objetivos (sean títulos, clasificaciones…) no me gusta.

Sin embargo, desde muy pequeño he sido aficionado a un equipo que nunca ha ganado absolutamente nada, y es más, nos ha hecho sufrir mucho a sus aficionados. Hablo del Real Oviedo, del equipo de mi ciudad. Si hoy le dedico esta entrada es para animar a mis lectores a que contribuyan a salvarlo. Sé que el fútbol no es lo más importante y más ahora con tantos problemas que está generando la crisis económica, pero tampoco quisiera quedarme de brazos cruzados viendo desaparecer al único equipo que realmente me interesa.

Desde hoy, todos los aficionados que lo deseen pueden comprar acciones (cada una cuesta 10,75 euros). El club necesita antes del 17 de noviembre dos millones de euros para poder finalizar la temporada. De no ser así, los máximos responsables del Real Oviedo instarán al juez a que proceda a su disolución. Es decir, se acabaría con 86 años de historia. Creo que el Real Oviedo es un símbolo más de nuestra ciudad. Es algo a proteger y a potenciar, puesto que para una ciudad como la capital del Principado tener a su equipo en primera le da promoción internacional (y más con nuestra liga, que es muy seguida en todo el mundo). El problema es que el tiempo corre y hay mucho dinero que recaudar…

Me opuse y me opongo a que las administraciones públicas pongan dinero en las sociedades anónimas deportivas, puesto que no deja de ser jurídicamente una empresa privada y deben ser sus accionistas los que la mantengan (que para eso son sus dueños). Lo cachondo del asunto es que hay muchos propietarios de clubs de fútbol que se creen que si ellos compran un paquete importante de acciones la inversión la tienen que realizar los ciudadanos del lugar donde juega el equipo si no quieren que desaparezca. Entonces, ¿para qué se meten en estos cotarros? ¿Cuáles son sus objetivos si no son precisamente arriesgar su dinero para que funcione un proyecto? Es lamentable… y a la vista está que el señor Alberto González, que se encuentra en paradero desconocido (pesa sobre él una orden de búsqueda y captura internacional), se ha aprovechado de cuantiosas ayudas públicas de las cuales nadie sabe qué fue de ellas…

Celebro haber visto en la prensa al Alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, junto al señor Isidro Fernández Rozada comprando acciones… aunque también uno tiene memoria y se acuerda de que apoyaron al engendro que impulsó Gabino de Lorenzo (que, recordemos, sabía lo que se tenía que hacer con el fútbol en Oviedo. ¿Ahora también lo sabe?). Pero sin ánimo de levantar viejas ampollas y con el afán de pedir a todo el mundo que participe en el proceso de ampliación, celebro que estas dos personas hayan metido parte de su dinero en la salvación del conjunto azul. En la vida todo el mundo se equivoca y siempre se está a tiempo de rectificar…

Yo por mi parte adquiriré cuatro acciones (43 euros). Lo hago conjuntamente con otros tres amigos que también se sacarán otras cuatro acciones cada uno. Con ello únicamente queremos poner nuestro granito de arena para que nadie entierre este sentimiento. Nos hace felices ir al Tartiere, y aunque yo ahora me encuentre tan lejos de mi Oviedín del alma, no olvido mis orígenes, ni a mi gente, ni mis sentimientos.

Con orgullo, con valor y con garra. ¡Juntos podemos! ¡HALA OVIEDO!

PD: Información de cómo colaborar con el Real Oviedo.

Euforia en tiempos de crisis

A raíz de la victoria de la Selección Española de Fútbol frente a Francia en los cuartos de la Eurocopa, he visto preguntarse a varios tuiteros si dicho triunfo es más importante que cobrar menos que los franceses, de tener más paro que ellos o la edad de jubilación con siete años de diferencia.

El caso es que es cierto que el fútbol invade los sentimientos de la gente hasta tal punto que parece que ganando un partido de fútbol un país es más fuerte que otro, cuando no tiene nada que ver una cosa con la otra. La Selección Española de Fútbol está en su mejor momento y me alegro mucho que a jóvenes españoles se les dé la oportunidad de demostrar su valía. Ojalá tuvieran la misma suerte otros tantos compatriotas que en cambio sufren cómo sus sueños se desvanecen y, en algunos casos, tienen que emigrar para conseguir el objetivo que se proponen.

Seamos sensatos: nuestro país ha tenido que acudir a pedir ayuda porque no puede combatir contra los mercados. Por mucho que Grecia le hubiera ganado a Alemania, ¿se le puede considerar a algo así como un acto de revancha? En mi opinión, no. Y lo mismo digo respecto a Francia, que siempre desde España la hemos visto como un vecino fuerte y, al menos mi experiencia allí, me hizo ver que nuestro país (afortunadamente) está mucho más avanzado que ellos en algunos aspectos.

No usemos el fútbol para orgullecernos de ser españoles. Paguemos los impuestos que nos corresponden a cada uno, porque la solidaridad de unos y otros redundará en el beneficio de la sociedad. Ahí es donde se mide el compromiso con tu país, y no en quien grita más alto la palabra ‘gol’…

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